Artes de la cales, los yesos y el colorir

sobre la recuperación de la cultura constructiva

Jornada empática con toques de estuco

140323_cartel jornada estuco [m]

Una breve historia de adelanto:

El día anterior se hicieron las pruebas del yeso con el pigmento y la cola, para calcular el tiempo de secado: este tiempo es único en cada trabajo, ya que ni el yeso, ni la cola ni los pigmentos naturales repiten sus cualidades de manera idéntica. Todo depende. Esta es la clave de la construcción artesanal: es necesario el empirismo sensible para aprender el oficio. No hay recetas que poder reproducir literalmente, la cantidad que vale hoy no vale mañana: el control sobre el trabajo siempre es sutil y surge de conocer el porqué de los procesos, como buena alquimista, como buen cocinero. Y esta es una de las razones por la cual las últimas generaciones han sucumbido a los materiales “modernos”: lo sintético tiene la cualidad de ser siempre igual, y por lo tanto es posible su control, su normalización, su legislación. Otra es la adoración del más rápido, más fuerte, más alto, incompatibles con el mundo natural que no lleva bien los atajos. Hablaremos más adelante del precio que está pagando la humanidad y La Tierra por este cambio.
El yeso es el ligante, la cola es el retardante, y el pigmento según cual sea afecta de una manera o de otras. El estuco requiere unas horas de manipulación, por eso es fundamental controlar el retardo en su endurecimiento. Para eso se utiliza la cola, en este caso cola fuerte (de huesos -pendiente de reflexión-) que se obtiene en perlitas y que se hace con días de antelación mediante un proceso de maceración en agua y cocción al baño maría, añadiéndole cal aérea grasa para mantenerla siempre líquida.
El yeso es de nueva creación: tipo alfa, de dureza superior a la escayola, y se manipula con cariño para conseguir vetas, por un lado, y para no matarlo, por el otro. Los pigmentos usados son ocres naturales y azul ultramar sintético. Todos son hoy en día difíciles de conseguir, debido al cierre de canteras y de droguerías a la antigua. La mesa de trabajo, de mármol, se enceró y enjabonó (con jabón negro de potasa) para evitar adherencias del yeso. La encimera se construyó con un marco de madera a modo de molde, y cara abajo para conseguir la planitud fácilmente.
Se armó con cinc por seguridad, pero quede claro que no sería necesario. Se completó con masa sin colorear hasta dar con el grosor final. Esa noche, diez horas después de comenzar, la encimera había endurecido, se desmoldó, y al día siguiente le dimos la vuelta y empezamos con el proceso de pulido. Pero eso será ya para otro día… que hoy se trataba de ser breve.

video y texto hechos por Fahrschula.

Próximamente, la fase de pulimentos, y los trabajos realizados en los talleres de revocos.

La jornada y los talleres se hicieron en equipo con supermanitas y con la participación y el apoyo de un montón de amigas. GRACIAS A TODAS.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 23 marzo, 2014 por en jornada empatica, Taller, YESOS.

Navegación

BUSCAR por categoria